Muchas veces creemos que el ahorro es solo para adultos o para personas que ya tienen un trabajo fijo, pero la realidad es que desde el colegio también podemos empezar a desarrollar el hábito de ahorrar. De hecho, aprender a manejarlo desde jóvenes puede marcar una gran diferencia en el futuro, como fue el caso del legendario inversionista, empresario y filántropo Warren Buffett, conocido como el «Oráculo de Omaha» y ampliamente considerado uno de los más exitosos de la historia. Desde los 11 años realizó su primera inversión comprando acciones de Cities Service. A esa edad ya vendía chicles, botellas de Coca-Cola y revistas. Como él mismo afirma: «El ahorro es una forma de disfrutar de más tiempo libre».
Una forma sencilla de comenzar es aplicando la regla del 50/30/20. Esta dice que debemos dividir el dinero que recibimos, ya sea una mesada, un regalo o lo que obtenemos en pequeños trabajos en tres partes. El 50% se destina a necesidades: como el transporte, los útiles escolares o cualquier gasto básico del día a día. El 30% se destina a deseos: como salir con amigos, comprar algo que te gusta o darte un gusto personal. Por último, el 20% se destina al ahorro, al fondo de emergencia, a la inversión, al ahorro para el futuro, o al pago de deudas.
Aunque suene simple, este tipo de organización ayuda a evitar algo muy común: gastar todo sin darse cuenta. Muchas veces el dinero se va en pequeños gastos que parecen insignificantes, pero que al final suman bastante.
Por ejemplo, si recibes $50.000, podrías distribuirlos en $25.000 (50%) para necesidades, $15.000 (30%) para deseos y $10.000 (20%) para el ahorro. No es necesario aplicarla de manera perfecta desde el principio. Incluso si al inicio no logras cumplir exactamente con esos porcentajes, lo importante es empezar a crear el hábito de separar tu dinero y pensar antes de gastarlo.
Estas ideas no son nuevas. Desde hace mucho tiempo se ha hablado de la importancia de administrar bien el dinero. En el libro El hombre más rico de Babilonia escrito por: George S. Clason, afirma: “De cada diez monedas que ganes, guarda al menos una.” ¿Qué significa eso? Que debemos ahorrar una parte de lo que recibimos, antes de gastar en cualquier cosa. Este principio, aunque fue planteado hace muchos años, sigue siendo importante hoy en día, porque fomenta la disciplina y el autocontrol.
Por otro lado, en el libro La psicología del dinero de Morgan Housel, se explica que las decisiones financieras no dependen solo de saber matemáticas, sino de nuestros hábitos y comportamientos. En el capítulo: “Riqueza es lo que no ves” el autor explica que el dinero que no gastamos, es decir, el que ahorramos, es el que realmente construye estabilidad. Es decir, dos personas con la misma cantidad de dinero pueden tener resultados muy distintos dependiendo de cómo lo administren. Ahorrar, evitar gastos innecesarios y pensar a largo plazo son acciones que, con el tiempo, hacen una gran diferencia.
No necesitas ser experto en finanzas ni tener grandes ingresos para aplicar la regla 50/30/20; solo necesitas empezar a organizar lo que tienes. No se trata de dejar de disfrutar o de no gastar, sino de encontrar un equilibrio. Lo más importante no es cuánto dinero tienes, sino la manera en la que decides usarlo cada día.
Robert Kiyosaki afirma: “Un buen coche y una casa bonita no necesariamente significa que eres rico o que sabes cómo generar dinero”.





