Inspirado en la obra «Water Lily Pond» de Claude Monet

Existen lugares que parecen resguardar secretos.

No porque los haya escondido ningún ser humano,

sino porque el tiempo decidió dejarlos allí,

entre el silencio de los árboles

y el murmurado suave del agua.

Mirando aquel puente,

incorporado sobre el lago,

pensé en todos los caminos

que he cruzado sin darme cuenta por no ser lastimada

en las personas que llegaron a mi vida

como la luz de una mañana tranquila

Y en las personas que se marcharon

como las hojas que el viento arrastra sin pedir perdón.

El agua permanecía quieta,

pero habitaban en ella cientos de reflejos.

Y comprendí que el corazón es parecido:

desde afuera parece tranquilo,

pero en su profundidad habitan recuerdos,

sueños, despedidas y preguntas

que nunca encontraron respuesta. 

Los lirios se deslizaban por la superficie

de la misma manera que flotan

los pequeños fragmentos de esperanza.

Aún cuando la duda

permanece, ellos están allí,

deslizándose entre las sombras,

recordando que aun después de los días grises

la belleza sabe mantenerse.