“Estoy bien»
Lo digo rápido, sin mirar.
para que nadie lo pueda notar

Sonrío leve, sin pensar,
para que crean que es la verdad.

Por dentro,
hay un grito que no sé callar,
emociones que empiezan a ahogarme.

Suplico en silencio que alguien me mire,
para que no crea la mentira
que hace segundos le dije.

Pero nadie pregunta dos veces,
nadie insiste; todos desaparecen

Y la repito una vez más
como si todo pudiera cambiar,
hasta que empiezo a dudar
si alguna vez la dije.   sin mentir al hablar

Porque, al final
ese «estoy bien»
sabe disfrazar
todo aquello que está por derrumbarse.