En Colombia existe una fecha muy interesante, el Día del Idioma. Más que una conmemoración del lenguaje, en la que se rinde homenaje a Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha, y se valora el idioma español como parte de nuestra identidad, esta fecha también es una oportunidad para hablar de la lectura y la literatura. Es un día en el que celebramos los libros y reflexionamos sobre su impacto en nuestras vidas. 

En una época en la que la lectura ya no es tan valorada como antes, surge la necesidad de resaltar su importancia. Por eso, vale la pena preguntarnos: ¿por qué no hablar de cómo Colombia promueve la literatura, la cultura y la educación?.

Colombia ha logrado posicionarse como un país que impulsa activamente la lectura, en parte gracias a la influencia de autores importantes como Gabriel García Márquez, quien ha motivado a muchas personas a acercarse a los libros. Sin embargo, más allá de sus figuras literarias, lo que realmente resalta es el esfuerzo por acercar la literatura a la población a través de distintos espacios culturales.

Uno de los ejemplos más representativos es la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), que se realiza cada año en Corferias. Este evento se ha convertido en un punto de encuentro entre lectores, escritores y culturas a nivel mundial. A través de actividades como charlas, talleres, presentaciones de libros y espacios interactivos, se invita a diferentes países a presentar a sus autores y obras más representativas, promoviendo así el intercambio cultural.

Desde su creación, la feria ha contado con la participación de más de 30 países, entre ellos México, Brasil, Argentina, Chile, España, Francia, Japón, Corea, Suecia, y recientemente India. Esto demuestra la magnitud e importancia del evento, así como el esfuerzo del país por acercar la lectura a la sociedad. 

Estos espacios que ofrece Colombia son fundamentales, pues permiten que personas de todas las edades y contextos se acerquen a los libros de una manera diferente. No se trata solo de leer, sino de vivir la literatura, escuchar a los autores, descubrir nuevas historias y fortalecer el hábito lector. Esto demuestra que la lectura no debe limitarse únicamente a las aulas de clase, sino que también puede promoverse en escenarios culturales que la hacen más atractiva y significativa.

Antes de finalizar, vale la pena abrir la conversación: ¿qué opinas sobre estos espacios de fomento literario y cultural como la Feria del Libro? Y tú, ¿qué libro recomendarías para motivar a otros a leer?