Durante años los juegos se han asociado a la habilidad del jugador y no a factores externos que mejoran tu destreza. El conocimiento de códigos especiales en juegos arcade eran la única “trampa” que podías hacer para ser superior a tus contrincantes, aun así, requiere más habilidad aún para ejecutar los códigos en el momento justo. Actualmente, siguen existiendo juegos que premian la habilidad del jugador, sin embargo, en algunos juegos competitivos, debes tener un complemento importante si quieres avanzar, el dinero.

Las microtransacciones son pequeños pagos con dinero real que se realizan dentro de un juego de pago o gratuito (mayormente gratuito) para obtener ciertos productos, por lo general, cosméticos o monedas virtuales que se pueden canjear por esos mismos cosméticos. A diferencia de los DLC, que expanden la vida útil del juego con nuevas misiones o mapas, las microtransacciones son compras pequeñas y recurrentes. Aunque nacieron enfocadas en lo estético, hoy vemos una tendencia preocupante: pagar para ser mejor.

A esto se le llama Pay to Win (pagar para ganar en inglés), una práctica que está muy ligada a lo anterior, puesto que, es una microtransacción con el objetivo de obtener ventajas competitivas reales dentro del juego. El Pay to Win está más presente en juegos que se basan en estadísticas, de una carta o personaje, como lo son juegos como EA FC (Ultimate Team) o juegos deportivos con un modo de juego en donde el jugador tenga que crear un equipo mediante cartas, también está, Clash Royale, Clash of Clans, Genshin Impact, entre otros. En este tipo de juegos importan más los personajes con los que juegues, que tu habilidad como tal. 

Dentro de este mismo espectro está el Pay to Fast, que es un poco más cruel, debido a que el jugador puede acceder a todo jugando, pero requiere muchas horas de juego. Un gran ejemplo de esto es UFL, un juego de fútbol que se pensaba en su momento que podía competirle al EA FC, pero claramente no fue así, volviendo al punto, este juego se caracteriza por tener todo el “catálogo” de jugadores existentes en tu “mano”, a pesar de tener la posibilidad de comprar cualquier jugador, es extremadamente lento y aburrido llegar a tener un equipo medianamente competitivo, cuando al fin el jugador tiene la posibilidad de comprar un buen futbolista, muy probablemente la otra semana va a haber un evento donde salga una versión mejorada del futbolista. Todo esto se vuelve un ciclo interminable, en donde obtienes algo valioso que a la otra semana no lo va a ser, entonces, la frustración se traduce en compras dentro del juego que mejoran tu equipo, así no tendrás que jugar un tiempo absurdo para conseguir algo medianamente bueno.

Muchas empresas han visto en las microtransacciones un negocio rentable, puesto que, juegos como Fornite se han mantenido durante casi 9 años solo con este tipo de pagos, EA, empresa que crea juegos como EA FC y Madden, generó 7463 millones de dólares y el 71.5% de sus ingresos del año fiscal de 2025 fue por medio de los Ultimate Team de sus juegos y microtransacciones de otros, según 2Playbook.com, portal especializado en negocios del deporte. A pesar de que, el Pay to Win y el Pay to Fast son injustos para los jugadores que no quieren gastar dinero, hay que admitir que es una modalidad de monetización realmente efectiva y que tiende aún más al alza.